Pasión, distancia y polaridad sexual - Tantra y Amor Consciente

Tantra, intimidad y pasión

Cómo la distancia puede reavivar la pasión en una relación

¿Ante todo, por qué ocurre la pérdida de atracción en las relaciones a largo plazo? Hay muchas teorías, pero el Tantra ofrece una explicación simple y efectiva en términos de polaridad, la energía y la tensión sexual que fluye entre dos personas con una esencia sexual diferente.

pasion distancia polaridad y sexual tantraUna de las “leyes” de la polaridad dice que ésta última tiende a disminuir en proporción al tiempo que los dos amantes pasan juntos. Básicamente, cuanto más tiempo pases con tu pareja, más rápidamente la atracción sexual va a desvanecerse. Es una regla muy simple, pero bastante desconcertante, al menos hasta que te familiarices con ella.

A medida que dos amantes profundizan en su conexión, puede ser que decidan pasar más tiempo juntos, por ejemplo durmiendo juntos cada vez más a menudo, o decidiendo vivir juntos. En algunos casos, una pareja acaba compartiendo hasta su lugar de trabajo. Eso es aún más evidente en el caso de tener hijos; durante los primeros años, no va a ser fácil para ninguno de los dos (y especialmente para la madre) tener tiempo para sí misma y para la pareja, su prioridad suele ser el hijo.

Aunque pasar mucho tiempo juntos puede parecer la cosa más natural del mundo, a la larga acaba alterando la polaridad – en otras palabras, afecta a la atracción sexual y la pasión. En particular dormir juntos, ya sea después de hacer el amor o no, está considerado como uno de los mayores enemigos de la polaridad: las energías de los dos amantes siguen mezclándose durante el sueño. El resultado es que las dos esencias sexuales de vuelven “mas parecidas” la una a la otra, y eso puede tener un impacto negativo en la polaridad sexual, aunque también puede proporcionar una agradable sensación de intimidad y cercanía.

 

Las paradojas de Eros

La psicología moderna expresa el mismo concepto, pero con una fórmula algo diferente. La psicoterapeuta Esther Perel, autora del best-seller “Mating in Captivity”, escribe: “Muchas parejas confunden el amor con la fusión. Esta confusión es un mal augurio para el sexo. Para sustentar el ímpetu hacia el otro, tiene que haber un espacio que cruzar. El erotismo requiere distancia”. No es de extrañar, entonces, que a medida que la distancia ente los dos amantes se acorta, la tensión erótica disminuye.

He aquí una de las paradojas de las relaciones sentimentales, tanto cerradas como abiertas: buscamos seguridad e intimidad con nuestros amantes, pero al mismo tiempo queremos mantener la pasión y la atracción hacia ellos. Estos dos impulsos van literalmente en direcciones opuestas (y eso hace que nuestra vida de relación sea tan interesante y a veces contradictoria!).

Algunos creen que esta fórmula (la atracción sexual requiere distancia) puede funcionar para los seres Masculinos, pero no tanto para los Femeninos; según esta opinión, para los seres femeninos intimidad y pasión van de la mano. A mi manera de ver, es cierto que en algunas ocasiones la intimidad puede ser muy sexy, y puede alimentar el erotismo y la pasión para personas de cualquier esencia sexual, pero este parece ser un efecto a corto plazo. Las consecuencias de una mayor intimidad a largo plazo son diferentes: la confianza, la comprensión y en cierto sentido el amor, se ven reforzados; la atracción sexual y la pasión, por otro lado, se ven casi inevitablemente debilitadas.

 

Jugando con la distancia

Desde este punto de vista, el problema de recuperar la pasión y la atracción se transforma en la cuestión de cómo introducir una cierta distancia en la relación. Este es un proceso delicado. Demasiada distancia crearía otro tipo de problemas, así que cada pareja tiene que encontrar su “punto ideal”. Una analogía con la electricidad puede aclarar este punto: si ponemos un polo negativo y uno positivo demasiado cerca el uno del otro, crearemos un corto circuito. Si situamos los dos polos demasiado lejos entre ellos, la energía no conseguirá atravesar la distancia. Pero si encontramos la distancia óptima, apropiada a la diferencia de potencial relativa entre los dos polos, conseguiremos un potente flujo de energía.

Volviendo a la pregunta original con algo de conocimiento adicional, podríamos reformular la pregunta de esta manera: ¿cómo se puede, de manera responsable y consciente, introducir algo de distancia en una relación que se ha vuelto “despolarizada”? Hay tres tipos principales de distancia con la que podemos trabajar en una relación: física, mental y emocional.

 

Distancia física

La distancia física es quizás la forma más obvia: tomarse un breve tiempo lejos el uno del otro es una manera excelente de recuperar un poco la pasión y la atracción. Pero estos efectos suelen ser bastante a corto plazo; si el problema es más profundo, se podrían necesitar unos cambios más radicales. Por ejemplo, vivir en dos casas separadas puede ser una verdadera bendición para la vida sexual de una pareja. Así, los dos amantes pueden visitarse mutuamente todas las veces que quieren, pero sin dar por sentado que dormirán juntos cada noche.

Por supuesto, esta solución puede plantear otro tipo de problemas – por ejemplo, en el caso que la pareja tenga hijos en común y quiera criarlos juntos, o que vivir en casas separadas no sea factible a nivel económico. Después de todo, cada elección en las relaciones implica una contrapartida: tenemos que estar preparados a sacrificar una cosa para poder obtener otra.

Distancia mental

La distancia mental o psicológica es mucho más sutil, y sus efectos sobre la atracción sexual son tal vez menos evidentes. Sin embargo, sigue siendo una herramienta muy valiosa en aquellos casos en los que la distancia física es imposible o indeseada. Utilizar la distancia mental quiere decir simplemente tener algo significativo en nuestras vidas, del que nuestros amantes no sepan mucho. Este “algo” no tiene porque ser otro amante, ni algo relacionado con la sexualidad; por ejemplo, un miembro de la pareja podría apuntarse a un curso de teatro y acordar con el otro que lo que pase en ese curso no será compartido en la pareja.

Un poco de “opacidad” hacia el otro puede ayudar a reavivar el misterio y la atracción entre los dos amantes; al contrario de lo que dice una cierta cultura popular, ser un libro abierto para tu amante no es la mejor manera de mantener la pasión y la atracción sexual. La distancia mental en absoluto pierde de efectividad por ser acordada entre los dos amantes; de hecho, decidir juntos la distancia podría ser una manera muy bonita de concederse mutuamente algo de espacio mental, manteniendo al mismo tiempo unos fuertes vínculos de confianza y honestidad.

 

Distancia emocional

Para terminar, la distancia emocional es probablemente la más delicada, aunque a veces puede ser la más efectiva. Es delicada porque poner demasiada distancia emocional en una relación podría significar que la relación vaya a acabarse. Después de todo, así es como suelen funcionar las separaciones: los dos amantes se distancian emocionalmente hasta tal punto, que la relación tiene que cambiar. Sin embargo, una cantidad moderada de distancia emocional puede hacer maravillas para volver a encender la pasión.

Cómo podemos introducir conscientemente, de manera deliberada, distancia emocional en la relación? Aquí tal vez tenga que decepcionar a mi amigo Francisco, que está interesado en la pasión dentro de una relación cerrada: creo que la manera más simple y efectiva puede ser tener otro amante, aparte de la relación primaria. Esta nueva “aventura” puede ser algo tan breve como un encuentro esporádico, o incluso un flirteo que no da pie a un verdadero encuentro sexual. Pero de una manera u otra, estos episodios le están enviando a tu amante un mensaje perturbador: “No eres (siempre) el/la único/a”.

Esta frase, que puede parecer la verdadera antítesis del romanticismo es, en muchos casos, la solución al problema de una pasión menguante. La razón es simple: más a menudo de lo que nos gustaría admitir, perdemos atracción hacia nuestros amantes porque sentimos que los poseemos, o en otras palabras, damos por sentada su presencia. En estos casos, la simple realización que ellos no son nuestros, y que podrían estar felices, satisfechos e incluso enamorados de otra persona, podría dar sus frutos. Es cierto, podríamos sentirnos inseguros, incluso asustados, sabiendo que nuestro amad@ ha tenido una aventura con otra persona – pero también podríamos sentirnos atraídos y nuevamente apasionados.

Es evidente que este tipo de distancia emocional no funciona para todo el mundo, y de hecho podría ser del todo inconcebible en algunas relaciones cerradas. Pero en estos casos, los otros dos tipos de distancia siguen siendo una buena opción, o como  alternativa, la pareja podría considerar abrir la relación. Al fin y al cabo, ser abiertos o cerrados son simplemente diferentes tipos de acuerdos. Cada pareja tiene la posibilidad de sopesar los costes y beneficios de ser abiertos o cerrados, y decidir qué funciona mejor en cada momento; en todo caso, mi personal sugerencia es mantener estos acuerdos flexibles y cambiarlos en cuanto dejen de funcionar, en lugar de transformarlos en un conjunto de normas rígidas y fijas.

Conclusión: ¿es la pasión realmente importante para ti?

Algo importante que no hay que olvidar: la atracción sexual y la pasión no son igual de importantes para todas las parejas. Hay miles de parejas que gozan de una relación feliz y funcional, aunque su polaridad sexual no sea demasiado fuerte. Si vale o no la pena sacrificar un poco de atracción para ganar en intimidad, es algo que cada uno de nosotros tiene que decidir junto a su amante. Si la atracción sexual y la pasión son importantes para ti, sin embargo, vas a tener grandes beneficios introduciendo conscientemente alguna forma de distancia en tus relaciones cuando la pasión empieza a desvanecer – o quizás incluso un poco antes.

Cualquier relación que dure más que unos meses tiene que lidiar con la cuestión de la pérdida de atracción sexual y pasión. Es del todo posible hacerlo en una manera consciente y responsable, en lugar de entrar en patrones perjudiciales y culparnos a nosotros mismos o a nuestro amante.

Espero que las ideas presentada en este artículos te sirvan para mantener viva la pasión y la polaridad, por el tiempo que quieras y con quien quieras.

 

Raffaello Manacorda

Instructor de Tantra

Para profundizar en este aspecto tan importante, te animamos a participar en el taller RELACIONES CONSCIENTES liderado por Raffaello Manacorda. Puedes verlo en http://www.tantrayamorconsciente.com/taller-tantra/

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