TESTIMONIO DE SANACIÓN SEXUAL - Tantra y Amor Consciente

Hace un tiempo, mientras leía el libro “Luna Roja” de Miranda Grey y siguiendo las indicaciones del libro, hice la visualización del “Árbol del Útero” para contactar con mi “Guardiana”. Al hacer la visualización e imaginarme el aspecto de mi “Guardiana” me vino la figura de Amerai. Y así me quedó grabada esa imagen.
Conocía a Amerai de varios talleres de Tantra para parejas; desde la primera vez que la vi conecté con ella. La he admirado desde que la conocí: por lo que es, por su trabajo, así como por su fuerza y su delicadeza. En uno de los talleres que asistimos, surgieron temas que posiblemente tenían relación con los abusos sexuales que sufrí en mi infancia como desconfianza, sentimiento de culpabilidad por sentir placer, etc… Al comentarlo con Amerai, me recomendó hacer sesiones de sanación.
Desde entonces he hecho dos sanaciones. En la primera me acuerdo que iba con mucho miedo porque no tenía ni idea de lo que era una sanación. Lo bueno es que en todo momento me sentí arropada por Amerai, mimada y cuidada. Al preguntarme Amerai para qué quería la sesión, le dije que para sanarme mis heridas. Fue una sesión de dolor-placer. Me acuerdo que sentí muchos puntos de dolor y mi mente hizo un “click-clack” como las claquetas de cine y pasó a algo negro. Más tarde sentí mucho placer tanto en mi clítoris como en mi vagina. Me vinieron imágenes del pasado del porqué me he sentido culpable durante años por haber sentido placer siendo pequeña. Y una vez adulta, he seguido teniendo ese sentimiento de culpabilidad al sentir placer mientras mi marido me acariciaba. La diferencia está en que la niña no era consciente, mientras siendo mujer sí soy consciente de que me gusta el sexo con amor.
La segunda sesión fue muy diferente. Esta vez sí sabía cómo era una sanación; ya no iba con miedo pero sí con respeto. Otra vez me sentí cuidada, querida y respetada por Amerai. Esta vez la sesión fue de placer-placer. Quise canalizar la energía de la sanación para quedarme embarazada. Y reconozco que es difícil por la edad que tengo pero quiero que este sueño se haga realidad. En la sesión visualicé cómo mi óvulo se unía al esperma de mi pareja. Sentí cómo se unían en mi útero y más tarde viví el parto. Gracias a la ayuda de Amerai sentí como daba luz a mi pequeña. Esta vez también tuve un click-clack mental, pero esta vez pasó a algo blanco. Sentí mucha energía por todo el cuerpo, energía que pasaba de mi yoni (vagina) a mi corazón, a todo mi cuerpo.
Desde la última sanación me siento más enraizada, más mujer, más yo. Mi marido y yo estamos disfrutando como nunca al hacer el amor. Y estoy teniendo los mejores orgasmos de mi vida y sensaciones de placer como nunca he tenido antes en mi vida. Es como si mi yoni hubiera renacido y tuviera vida propia. Sin apenas esfuerzo, ni movimiento por mi parte, tanto mi pareja como yo sentimos cómo mi yoni acaricia su lingam (pene) y lo abraza. Es un momento mágico de unión, unión de amor entre dos seres que se aman.
Ahora me doy cuenta de que la visualización que hice del Árbol del útero es real. Amerai es mi “Guardiana”, mi “Sanadora”. Gracias Amerai por darle vida a mi Yoni y a mí misma.
-Anónima –

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